𝐋𝐚 𝐫𝐚𝐫𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐞𝐳 𝐑𝐚𝐩𝐞.
Por: 𝗕𝗶𝗼́𝗹. 𝗝𝗼𝗿𝗴𝗲 𝗙𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗠𝗮𝗿𝘁𝗶́𝗻𝗲𝘇 𝗡𝗶𝗲𝘁𝗼
𝑴𝒆𝒍𝒂𝒏𝒐𝒄𝒆𝒕𝒖𝒔 𝒋𝒐𝒉𝒏𝒔𝒐𝒏𝒊𝒊 (Rape abismal o Diablo negro), es un pez
carnívoro de la familia
𝑴𝒆𝒍𝒂𝒏𝒐𝒄𝒆𝒕𝒊𝒅𝒂𝒆, que habita a profundidades de 4000 metros de profundidad,
es distintivo por su enorme boca y su apéndice bioluminicente que le ayuda a
cazar el escaso alimento que existe en su habitad en las profundidades del mar.
Pero dicha especie posee un dimorfismo sexual bastante inusual, aunque no
exclusivo de su especie, presentándose también en la familia 𝑯𝒊𝒎𝒂𝒏𝒕𝒐𝒍𝒐𝒑𝒉𝒊𝒅𝒂𝒆 (Peces balón).
Por años se desconoció
como sería y cuál sería el macho de esta especie, encontrándose únicamente hembras
en todos los muestreos realizados por los biólogos, las cuales logran alcanzar
una longitud de hasta un metro de largo. Sin embargo, diversas hembras colectadas,
presentaban protuberancia en la zona baja del abdomen, zona lateral y área gonadal,
similares a tumores. Estudios posteriores constataron que estas protuberancias,
no eran tumores, sino los machos parásitos de la especie.
La estrategia evolutiva
del Rape, obliga a los machos, morder y pegarse a la hembra, debido a que los
alevines machos del rape, nacen incapaces para comer, de hecho, no poseen
aparato digestivo, por lo que si no localizan una hembra pronto, mueren. Lo que
los machos sí poseen, es un olfato extremadamente sensible, que puede detectar
muy bien las feromonas de la hembra. Una
vez que se pega a la hembra, segregan enzimas que digieren la piel de la
hembra, la cual permite fusionarse al macho con ella, vasificando a su huésped
y nutriéndolo de por vida, desapareciendo la cabeza y dejando únicamente la
zona gonadal del macho, el cual se activara, una vez que las hormonas de la
hembra se lo indiquen, quedando así fecundada.
Esta extraña estrategia
de reproducción se explica quizás, por la extrema dificultad de encontrar
pareja en esos sitios inhóspitos, donde su población está dispersa y es escasa.
¿Y creían que sus novios
solo servían en la cama? Ahora imagínenselos incrustados a Uds mujeres.
𝐁𝐢𝐛𝐥𝐢𝐨𝐠𝐫𝐚́𝐟𝐢𝐜𝐚:


Comentarios
Publicar un comentario